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sábado, 22 de junio de 2013

Abstracciones, no Escencias

Parece ser que mucha gente piensa que el ser humano tiene dos (o más) "estados":

  • Cuerpo
  • Mente
Siendo el cuerpo algo material y la mente algo inmaterial.
También hay muchos que reconocen un aspecto Social del ser humano, y hasta le dan una gran importancia, poniéndolo al nivel del Cuerpo y la Mente.

No lo creo.

Ya cuando uno lee El Lobo Estepario, de Herman Hesse, se da a la reflexión sobre la dualidad existencial del ser humano. Yo estoy mucho más de acuerdo con la parte del Tractatus que afirma que somos en realidad un compuesto caótico de infinitas voluntades y deseos, pugnando por ganar, salir a flote. A veces una de ellas se impone a las demás, para después ser barrida por completo por otra, y así sucesivamente.

Si lo llevamos a la física básica, tenemos quichicientas Fuerzas (de Voluntad, si se quiere), todas apuntando a distintas direcciones. En ciertos momentos, (o) dadas ciertas condiciones, una o varias de ellas van ganando en intensidad, otras perdiendo. La sumatoria de Fuerzas dictaría entonces nuestro actuar posterior. Y si una Fuerza es sustancialmente mayor que las demás, la Fuerza resultante va a ser más parecida a ella que a otra.

Y estas "Fuerzas" no serían sólo de Voluntad. También las hay bioquímicas (al menos si aceptamos el paradigma científico actual). En todo caso, fisiológicas. Nuestro cuerpo tiene necesidades, así como nuestra mente. Mucha gente trata de separar el cuerpo de la mente, decir que son cosas completamente distintas (y hasta opuestas).

Incluso los sistemas de creencias que abogan por la unión y/o armonía entre el cuerpo y la mente lo hacen porque suponen que son cosas separadas (que deben reunirse).

No es que son cosas separadas, es que no son "cosas" íntegras. Hay miles de células en nuestro cuerpo, o por lo menos, miles de órganos, entre huesos, riñones, pulmones, ojos, tímpanos, pies... Y de igual manera en nuestra mente hay miles de pensamientos y sensaciones. Otra cosa que a la gente le gusta hacer es separar el pensar del sentir. Por Donnar, ¿qué les pasa?

TODA división que se da no es significativa sino por interpretación. Y sólo existe para nosotros los seres humanos en tanto significativa. (Puede que no sepamos exactamente cuál es ese "significado", pero todo aquello a lo que le prestamos atención tiene, por definición, en algún sentido, significado.)

Si insisten en separar "Cuerpo" de "Mente", van a ver el mundo así, y van a actuar en consecuencia. Si tratan de unirlos, aunque piensen que son cosas separadas por naturaleza, van a realizar un gran esfuerzo por evitarse el dolor y la humillación que implicaría admitir que son la misma cosa.

Yo creo que no vale el esfuerzo.

Es decir, creo muchas cosas contradictorias, pero busco activamente saber cuál es la resultante, y hasta incluso guiarla conscientemente de ser posible. En fin, busco tener un criterio general para que todas mis voluntades, deseos, necesidades, pasen por ese filtro y así sentirme más íntegro.

El punto es que ese esfuerzo sí me parece valioso, al contrario que el de separar Mente de Cuerpo pero pensar que son dos "cosas" en el sentido íntegro del término "cosa".

¿Pensamiento circular? ¿Y qué?

Todo esto está muy relativizado. Siempre tiene que ver con cómo vemos el mundo, con qué detalles ver y qué ignorar, con qué decisiones tomar basados en qué detalles y en busca de qué fines... todo es relativo, hasta la misma frase "todo es relativo" depende de quién la diga y con qué fin y trasfondo.

¿Sentir vs. Pensar? Por favor, ni tiene sentido creer que son cosas distintas.

Yo pienso que te amo, lo siento, lo creo, no importa; yo siento que esa conclusión no es válida, lo pienso, lo creo, también.

Yo detesto con todo mi ser, no sólo con mi alma o con mi estómago. Mis riñones también sirven a mi odio, mi cerebro, mi corazón, mi espíritu. Puede que la intensidad de ese odio sea mayor o menor (la expresión indica que es tan grande que no podría ser mayor), pero el punto es que sólo me escindo si eso significa algo para mí. De lo contrario, soy un compuesto caótico que busca ser íntegro, no un Cuerpo que busca armonizar con una Mente a través de un Espíritu para lograr un talento Social preciado.

Tengo muchas cosas para decir y desglosar de acá, pero nadie en su puta vida va a leer ésto para cuestionármelo: éste no es el medio adecuado. Si fuera un foro, puede ser, pero la plataforma más adecuada para esto es una conversación cara a cara (o de a más personas, quizá).

Estoy harto de que la gente considere que su "espíritu" es más elevado que su mente, que la mente no es más que cálculo frío, que hay que escuchar más al corazón... a ver, esas divisiones le sirven más a Hollywood para hacer guita que a cualquier persona para mejorar individualmente.

Y, por otro lado, Disciplina sin Consciencia no tiene sentido y es estúpida. Si yo soy muy estricto y disciplinado, pero no sé por qué, ni para qué, entonces estoy negándome a mí mismo. O a gran parte de mí.

Pero yo quiero aceptarme como lo que soy, y así poder mejorar y refinar los aspectos de mí mismo con los que no estoy de acuerdo o que no me gustan. No estoy de acuerdo con mi parte pajera, porque me distrae de muchas cosas que terminan causándome gran pesar por haberme distraído, cosa que se hubiera evitado de no haberlo hecho. No me gusta ser hipócrita con muchas cosas que digo. Detesto mi panza, y me está empezando a disgustar bastante mi falta de masa muscular en los brazos.

Esas y otras cosas quiero cambiar. Y si más adelante dejan de importarme, ESTÁ BIEN, porque yo no soy el mismo ahora que cuando empecé a escribir este texto, y tampoco lo voy a ser si me dejan de importar. Y si soy otro, ¿qué más da lo que le importaba a mi antiguo mí, salvo en lo que me concierne ahora a mi yo actual?




Abstracciones, no escencias. Chupenlá.

martes, 4 de diciembre de 2012

Sistema Filosófico (II): respuesta

En el siguiente link: http://www.lavondyss.net/paginas/regiones-miticas/la-improbabilidad-de-dios se dicen muchas cosas, a lo cual yo respondí:


Das por sentadas muchas cosas. Por ejemplo, el ADN.
¿Lo viste alguna vez? Ah. ¿Cómo sabés de él? ¿Te lo contaron? Ahá, sí.
¿Estás seguro de que funciona así?
Mirá, ya Hume lo dijo: que siempre que haya P resulte Q no significa que si tengo Q haya habido P. Podría ser que Q se haya dado por R.
Eh incluso eso es de dudar. Eso es una construcción lógica del pensamiento humano, y ya hemos demostrado que nos equivocamos, cada vez que tocamos algo caliente aún sabiendo que nos vamos a quemar. Si nos podemos equivocar en eso, la misma lógica nos dice que podemos equivocarnos cuando usamos la lógica.
Es como el concepto de la relatividad. Si todo es relativo, también es relativa la afirmación de que todo es relativo (porque forma parte del todo), por lo que es posible que haya algo que no sea relativo y por lo tanto falsearía la aseveración “todo es relativo”. Es decir, tal afirmación es una paradoja. Y es una paradoja lógica. Y no hay forma de salvarla si no nos vamos de la lógica. Según la lógica, la lógica no es confiable, :P.
Y así con todo. No hay nada de lo cual no podamos dudar. Descartes ha dudado de casi todo, pero ha supuesto que si él está dudando, nada puede hacerle dudar de que duda. Si duda, es porque hay algo que duda, y aventura que ese algo que duda es él, y por lo tanto, él existe. Pienso, luego existo.
Ahora, en realidad sí es posible dudar de que uno está dudando. Simplemente afirmamos que “dudar” es un concepto humano, no una noción inherente al universo, y ya. Cualquier cosa conceptualizable puede ser falsa, incluso la falsedad misma como concepto, así que no es posible estar seguro de nada, ni siquiera de que uno no está seguro de nada.
Así, con esta reducción al absurdo, refuto todo posible argumento.
Ah, sí cierto, me olvidaba: si es el sueño o la vigilia no importa, porque la experiencia es la misma.
Es decir, Descartes dudaba de sus percepciones, pero ¿para qué dudar? Eso no me lleva a nada. Arbitrariamente, yo prefiero quedarme con algo, tener una seguridad (por más irracional que sea) en algo.
Y en base a eso, creo en los conceptos. Conceptos como “herramientas para tomar decisiones”, no como “verdades universales inherentes y reales”.
Y así puedo vivir mi vida muy positivamente.
Mi filosofía es la filosofía de las decisiones y los conceptos. Es una filosofía lingüística. (Adoro las diéresis, ^^.)
A partir del lenguaje que uso, que es en cierto modo una forma de pensar, percibir, ordenar y clasificar el mundo (y, por lo tanto, de re-crearlo en mi mente), creo en la filosofía del juego. Hay que jugar con la realidad, porque jugar es enfrentarte a un desafío con sus propias reglas y consecuencias pre-establecidas, enfrentarse a eso con entusiasmo. Es un salto cualitativo, parafraseando a Kierkegaard. Pero que no deriva de la angustia, sino de la concepción lúdica.
Y recuerden que el juego lúdico por antonomasia es la lucha. Y otro pilar importante en mi filosofía es la lucha. Si no luchás por algo, no estás viviendo. Sólo en la lucha, sólo en el juego, sólo en la decisión y acción, sólo en el pensar, en el hablar y escuchar, se vive.
Y esto es casi una entrada de un blog, así que la voy a poenr en mi blog, :).

domingo, 18 de septiembre de 2011

El beso de una paloma

Sus cabellos ondulados eran –ahora– del color del sol.
Sus ojos, de un celeste líquido, brillaron, casi bailando al compás de mis latidos.
Coronándolos, sus cejas auguraban un futuro aún incierto, si bien esperado.
Su pequeña nariz se frunció un poco, acompañando sus labios seductores que dibujaban una sonrisa espléndida a la luz de la lámpara. En respuesta, pero simultáneamente, sus pómulos se colorearon levemente, casi con pena por lo que estaría pasando por aquella mente tan particular como lo era la suya.
¡Ah! Esas sonrisas son las que acompañan la expectativa. Ella tiene una forma algo distinta de expresar alegría.
Sus perfectas orejas se movieron, casi imperceptiblemente.
Vi cómo su alma se me iba acercando. La vi a través de las ventanas de claro azul. Sus labios tuvieron que abandonar todo intento de sonrisa, y su rostro mutó progresivamente. Me negó la vista de su espíritu por unos segundos, mas por suerte pareció cambiar de opinión a último momento. Con mi mirada fija en sus ojos, sentí sus labios tocar los míos. Ella ni yo cerramos los ojos.
Una parte de mí estaba eufórico. Quería gritar a los cuatro vientos “¡Me besó!, ¡ELLA ME BESÓ!”. Otra, por el contrario, me preguntaba si todo esto era real, o un sueño. Odio darle la razón a esta parte, pero dado que sea sueño o realidad, la experiencia es la misma… y dado que yo creo firmemente en eso… (Vale aclarar aquí que se trató de una fantasía, la más bella que cualquier hombre haya imaginado jamás.)
Otra aún, diferente con las otras dos, simplemente quería que eso no acabara nunca.
Entre el escepticismo, la alegría de conseguir lo que esperaba hacía cuatro años o más, y la paz interior más similar al nirvana que jamás experimenté, me debatí en una cuestión: ¿ella me quería? ¿O sólo era que ella se había forjado una mala impresión de mí, y que quería a esa impresión más que a mí?
La duda me carcomía. Cuando se separó, con sus mejillas al rojo vivo y sus ojos vidriosos a punto de llorar (¿tan mal beso?), la miré extrañado… ¿cómo carajo surgió esto? ¿No se suponía que ella jamás me querría en ese modo? O al menos esas eran sus palabras. Hacía un año y algo más que ella era consciente de mi sentimiento más superficial por ella. Supongo que intuyó el resto (dado que nunca fui muy capaz de ser discreto). Tuve que preguntarle:
— Palo… ¿realmente me querés? ¿O lo hiciste por lástima, por el momento?
Ella presentó turbación en su cara. Pero es que… es que yo antes le había estado hablando de que era un fracasado y con razón, que ninguna mujer jamás querría salir de “esa” manera conmigo, y otras cosas de gente que se cree la víctima de sí misma. Y ella escuchaba, y ponía cara de tristeza. Jamás me imaginé que iría a reaccionar así… claro que lo deseaba, pero como una fantasía [dentro de una fantasía, ¿no?], no como realidad. Y después… el beso. El mejor beso que nunca le han dado a un desesperado como yo. El mejor beso jamás imaginado, soñado, o recibido por alguien, en lo que a mí concierne… ¿ese beso podría ser obra de la “culpa”?
— Callate, no cagués el momento— dijo, sonriente nuevamente. Se acostó al lado mío, con su cabeza apoyada en mi regazo.
Le acaricié, lenta y suavemente (o todo lo lenta y suavemente que pude).
Le amaba. Lo quisiera o no, le amaba. ¿Podría ser otra confusión, otra obsesión? Me turbaba pensar en ello. Quise comentarlo.
— ¿Vos sabés que cuando te conocí, en el Parque de la Costa, que estábamos con Julián y Matías, yo creía estar enamorado de una chica llamada Amira? Creo que te conté de ella— asintió con su hermosa cabeza —. Bien, además de eso, yo creía que vos eras la nueva enamorada de Julián, así que no me animé ni siquiera a pensar en vos como una chica linda. Yo te veía como… bueno, te quería ver como una amiga. Aunque, internamente, era otra cosa. Las siguientes dos semanas estaba un poco calmado con respecto a Amira. Nunca supe por qué… aunque ahora lo intuyo. Va, suponiendo que no lo esté imaginando para soportar el hecho de que siento que te amo…
Me miró con cara divertida.
— ¿“Siento que te amo”? Che, eso no es muy distinto al “creo que te amo”. Y eso ya era bastante patético, jaja…
— Sí, sí. Pero… “siento” es siempre la palabra justa, sobre todo ahora. Yo no tengo dudas de que ahora siento amor por vos. Como mucho, tengo dudas de si ese amor es auténtico o es fruto del beso que me acabás de dar.
— Callate, Martín. Por favor, callate.
Su figura (diablos, ¡recién ahora me acordaba del resto de su cuerpo! Eso no coincidía con la imagen de “pajero” que yo tenía de mí mismo) esbelta y, a mis ojos, perfecta, se contorneó para adaptarse a mi cuerpo. Por algún motivo, mi pene no reaccionaba como yo lo esperaba. Yo siempre pensé: cuando me den un beso, no sé cómo voy a hacer para disfrazar mi erección. Pero no tuve una. Y, por todos los dioses, que Paloma lo valía… y no es que no me sintiera excitado… pero…
No sé. Será porque no quise arruinar esa bella fantasía con una escena de sexo. Tengo que escribirlo, pensé.
Y bien. Ahora estoy acá, luego de componer los primero párrafos (a modo de verso, en un principio), sentado frente a mi notebook, deseando con toda la fuerza de la que soy capaz que eso se convierta en realidad… pero sé que nunca pasará. Ahora el tema es: ¿qué tan cierto es eso de que la experiencia es la misma, sea sueño o realidad? Sé que esa frase se creó para quitarle importancia a la eterna pregunta de qué es o no es real, que muchos extrapolaron, generando teorías de que todo es un sueño, un sueño sin soñador, o cuyo soñador es Dios, o bueno, cualquier otra cosa.
Pero: ¿se aplicaba también a este caso? Realmente, ¿importaba o no? ¿La besé realmente a Paloma? Suponiendo que tome dicha frase como válida, incluso en este caso en particular, ¿me ayuda en algo a mejorarme? No. ¿Me ayuda de alguna otra manera? Y… todo depende del sistema de referencia, pero, en síntesis, no.
Así que no vale la pena preguntarme más por esto. Fue una simple fantasía, una muy bella, y que me pareció digna de ser escrita.
Por otro lado, continúa, aunque sólo para un párrafo final.
Recién veía su figura, su hermoso cuerpo, cubriendo tan bello espíritu, tanta belleza dentro de tanta belleza… Y tanta sensualidad… Qué suerte que tenía. Es decir… Paloma… ella… ella me había besado… ¿qué más da si muero después de eso? ¿Para qué querría vivir, si eso es todo lo que deseo?

lunes, 1 de agosto de 2011

Mi alma en palabras de un piel roja llamado Seatle

Carta Abierta al Hombre Blanco
Este documento se escribió hace más de cien años, concretamente en 1855. Su autor es Seatle, jefe de la tribu de los Dwamish, que entonces ocupaban los territorios que hoy forman el estado norteamericano de Washington. Esta carta estaba dirigida al entonces presidente de los USA, Franklin Pierce, y era la respuesta a la oferta de su gobierno de adquirir las tierras de los Dwamish.
El gran caudillo de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El gran caudillo nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta cortesía, pues conocemos la poca necesidad que tiene de nuestra amistad. Queremos considerar la oferta, pues sabemos que, si no lo hacemos, pueden venir los hombres de piel blanca para quitarnos las tierras con armas de fuego. Que el gran caudillo de Whasington confie en la palabra del jefe Seatle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas, inmutables son mis palabras.
¿Cómo puede comprar o vender el cielo, o el calor de la tierra? Se nos hace extraña esta idea. No son nuestros la frescura del aire, ni la transparencia del agua. ¿Cómo podrían ser comprados? Lo decidiremos más tarde. Ha de saber que mi pueblo tiene por sagrado cada pedazo de esta tierra. La hoja brillante, la playa arenosa, la niebla en la oscuridad del bosque; el claro en mitad de la arboleda y el insecto zumbante, son sagradas experiencias y memorias de mi pueblo. La savia que sube por los árboles trae remenbranza del hombre de piel roja.
Los muertos del hombre de piel blanca olvidan su tierra cuando emprenden su viaje entre las estrellas. Nuestros muertos nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos un pedazo de esta tierra, estamos hechos con una parte de ella. La flor perfumada; el ciervo, el caballo, el águila majestuosa; todos son nuestros hermanos. Las rocas de las montañas, el jugo de la hierba fresca, el calor corporal del potro; todo pertenece a nuestra familia.
Por eso, cuando el gran caudillo de Washington nos dice que nos quiere comprar las tierras... es demasiado lo que nos pide. El gran caudillo quiere darnos un lugar para que vivamos todos juntos. Él nos hará de padre y nosotros seremos sus hijos. Hemos de meditar sus palabras. No es fácil, pues las tierras son sagradas. El agua que salpica de nuestros ríos y marismas no es solamente agua, es la sangre de nuestros antepasados. Si le vendiésemos estas tierras, habríais de recordar que son sagradas, y tendríais de enseñar a vuestros hijos que lo son y que los reflejos misteriosos de las aguas claras de los lagos narran los acontecimientos de la vida de mi pueblo. El rumor sordo del agua es la voz de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos, porque nos liberan de la sed. Los ríos arrastran nuestras canoas y acunan a nuestros hijos. Si le vendiésemos las tierras, tendrían que recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son hermanos nuestros... y también suyos. Tendrían que tratar a los ríos con buen corazón.
Demasiado bien sabemos que el hombre de piel blanca no puede entender nuestra forma de ser. Tanto le hace un trozo de tierra que otro, porque como es un extraño que llega de noche a robar de la tierra lo que necesita. No ve a la tierra como una hermana, sino más bien como una enemiga. Cuando la ha hecho suya, la desprecia y sigue adelante. Deja tras él las sepulturas de sus padres y no parece lamentarlo. No lamenta despojar a la tierra de sus hijos. Olvida la tumba de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a la madre tierra y al hermano cielo como si fuesen cosas que se compran y se venden; como si fuesen ganado o baratijas. Su hambre insaciable devorará la tierra, y tras él solamente dejará un desierto...
No lo puedo entender. Nosotros somos de una manera de ser muy diferente. Vuestras ciudades hieren los ojos del hombre piel roja. Quizá sea así porque el hombre de piel roja es salvaje y no puede comprender las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre de piel blanca; ningún lugar donde se pueda escuchar en Primavera el nacer de las hojas, o el frotar de las alas de un insecto. Quizá me lo parece así porque soy salvaje y no entiendo bien las cosas. El ruido de la ciudad es un insulto para el oído. Y me pregunto: ¿qué tipo de vida tiene el hombre cuando no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza, o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la charca? Soy hombre de piel roja y no puedo entenderlo. A los indios nos deleita el ligero rumor del viento acariciando la cara de la aurora, y su olor tras la lluvia del mediodía, que trae la fragancia de los abetos.
El hombre de piel roja es conocedor del valor inapreciable del aire, pues todas las cosas respiran su aliento: el animal, el árbol, el hombre. Pero parece que el hombre de piel blanca no siente el aire que respira. Igual que un hombre que lleva días agonizando y que es incapaz de sentir su fetidez. Igualmente si les vendiésemos las tierras, tendrían que tener en cuenta de qué manera amamos al aire, porque el aire es el espíritu que infunde la vida y todo lo comparte. Si les vendiésemos las tierras, tendrían que dejarlas en paz y mantenerlas sagradas, para que fuesen un lugar donde incluso el hombre de piel blanca pudiera saborear el viento endulzado por las flores de la pradera.
Queremos considerar vuestra oferta de comprarnos las tierras. Si decidiésemos aceptarla, tendré que ponerle una condición: que el hombre de piel blanca mire los animales de esta tierra como hermanos. Soy salvaje, pero me parece que ha de ser así. He visto búfalos a miles, pudriéndose abandonados, en las praderas, el hombre de piel blanca les disparaba desde el caballo de hierro sin detenerse. Yo soy salvaje y no entiendo por qué el caballo de hierro vale más que el búfalo, pues nosotros lo valoramos mucho. ¿Qué es del hombre sin los animales? Si todos los animales desapareciesen, el hombre tendría que morir con gran soledad en el corazón. Pues todo lo que les sucede a los animales, pronto le sucede también al hombre. Todas las cosas están ligadas entre sí.
Tendrían que enseñar a sus hijos que el suelo que pisan es la ceniza de sus abuelos. Respetarán la tierra si les dicen que está llena de la vida de vuestros antepasados. Hay que hacer que vuestros hijos sepan, igual que los nuestros, que la tierra es la madre de todos. Que de cualquier mal causado a la tierra sufren sus hijos. El hombre que escupe a la tierra, se está escupiendo a sí mismo.
Hay una cosa de la que estamos seguros: la tierra no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida, pues el mismo no es sino un hilo de ella. Está buscando su desgracia si osa romper esa red. El sufrimiento de la tierra se convierte a la fuerza en el sufrimiento de sus hijos. De eso estamos seguros. Todas las cosas están ligadas como la sangre de una misma familia.
Incluso el hombre de piel blanca, que es amigo de Dios y se pasea con él y le habla, no podrá huir de nuestro destino común. Quizá sea verdad que somos hermanos. Ya veremos. Sabemos algo que quizá algún día descubráis vosotros: que nuestro Dios es el mismo que el vuestro. Se piensan que quizá tienen poder por encima de Él y entonces quieren tenerlo sobre todas las tierras, pero eso no puede ser. El Dios de todos los hombres se compadece tanto de los de piel blanca como roja. Esta tierra es muy preciada por su Creador, y estropearla sería una gran ofensa. Los hombres de piel blanca también sucumbirán y quizá antes que el resto de las tribus. Si ensucian su cama, cualquier noche morirán sofocados por sus propios excrementos. Pero verán la luz cuando llegue la última hora y entenderán que Dios los condujo a estas tierras y les permitió su dominio y la dominación del hombre de piel roja con algún propósito especial. Este destino es verdaderamente un misterio, porque no podemos comprender qué pasará cuando los caballos hayan perdido la libertad; cuando no quede ningún rincón en el bosque sin la pestilencia del hombre y cuando encima de las verdes colinas tropiece nuestra mirada, por todas partes, con la telaraña de los hilos de hierro que llevan su voz.
¿Dónde está el bosque espeso? Desapareció. ¿Donde está el águila? Desapareció... Así se acaba la vida y empieza la supervivencia...

Creo que no es la primera vez que leo esto; pero lo ví en la página web (ya vieja) de Ricard Ibañez, un tipo español que es autor de un juego de rol llamado Aquelarre, el juego de rol demoníaco-medieval, y otro llamado El juego de rol del Capitán Alatriste. No sé si escribió otros juegos de rol, pero sí se que escribió también algunas novelas, y a los españoles parece gustarle.
Lo importante acá es que este texto me conmueve, porque es una lectura a mi alma, es el espíritu que busco tener, y es la filosofía a la que aspiro a llegar; muchos dirían que ya no vale la pena; yo les respondo con un dicho ya gastado: soñar es gratis.
Y, sólo para mencionarlo: a veces, hasta los sueños más increíbles e inverosímiles se convierten en realidad.

Para cerrar, quiero decir que yo me siento muy mal cuando veo los edificios modernos, y aún peor cuando veo los edificios ya gastados y resquebrajados, mugrientos; una sensación de melancolía me posee, y mis ojos se ponen llorosos sin llegar a romper en lágrimas; en esos momentos, sólo desearía ser un poco menos terco, y poder llorar. Para que así, luego, pueda actuar, en vez de paralizarme con melancolía y ojos vidriosos. ¿Actuar? ¿Cómo? No sé. Pero pretendo averiguarlo, de alguna manera, en algún momento... pero antes, tengo que aprender a llorar. ¿Quién me enseña?

jueves, 28 de julio de 2011

Integridad y exigenicas

¿Qué demonios es la integridad?
¿Será acaso el estar completos?
¿Será acaso el no tener excedentes?

Más que una definición, prefiero hacer (vaya, qué raro es esto en mí, xD) una acotación. En la entrada anterior, valiéndome de una autocompasión que creía "poética", expuse en palabras casi denigrantes (de seguro patéticas) mi desesperación. La verdad es que me gusta desesperar, sentirme un poeta.

Pero: ¿lo soy?

Más que publicar un nuevo poema, esto pretende ser una autoreflexión crítica. Si, como Julián lo hizo en la entrada anterior, encuentra algún elemento que se salga de la "crítica", por favor, háganmelo saber. Y, aún mejor, si pueden darme vuelta la cabeza, estaré encantado de discutir con vosotros.

Veamos. Una vez, alguien me preguntó como es mi chica ideal.
Yo le dije que dependía de 3 aspectos, a saber:
  • Físico
  • Mental
  • Social
Podría agregar un cuarto: Espiritual. Pero la verdad, como están las cosas, prefiero incluirlo en mental.
Entonces, seguimos:
  • Una chica ideal debe ser delgada, no demasiado, y no molesta una pequeña pancita sexy.
  • ¿Debería tener unos muslos bien formados? La verdad, en cuanto a lo que me gusta o no al respecto, no puedo ser muy específico; pero debe tener un culo (y, por extensión, piernas) que me guste(n).
  • De preferencia, debe ser pequeña; pequeña de estatura o de complexión. Esto descarta de por sí a las grandes tetas que bailan de un lado para otro con el caminar: no digo que no me gusten, pero no son lo que quiero, son lo que me hacen creeer que deseo. Ver en revistas un par de buenas tetas unidas a unos cuerpos pequeños y sexys me atrae, pero más por que debe hacerlo que porque lo deseo. No se si me explico, pero una cosa es "me la quiero re coger", y otra muy distinta "me encantaría abrazarte". Espero esta analogía aclare lo anterior. Se que hay casos con grandes senos y un cuerpo de complexión pequeña, y me gustó mucho cuando lo vi, pero no es para mí. Ni siquiera puedo aspirar a eso, xD .
  • Me gustan las curvas del perfil. Cómo la espalda continúa en el culo (¿alguna forma educada de decirlo, y que no suene tan mal como trasero?), esa "S" que hace, me atrae. Normalmente, esto implica todo lo anterior. No siempre. Las mujeres de revistas pornográficas son la clara excepción, y no las deseo en lo absoluto -más que para una o dos noches (xD).
  • Me gustan aquellas mujeres que presentan una piel pálida. No sé que tanto me importarían las pecas, por ejemplo, pero sé que no me siento atraído especialmente por las mujeres de piel morena.
  • Una sonrisa encantadora me mata... y unos ojos reveladores y penetrantes son un requisito excluyente, o casi.
  • La voz... basta con que no me desagrade. Pero, por ejemplo, Paloma tiene una voz preciosa, y eso es una de las muchas cosas que me gustan de ella.
Mentalmente:
  • Debe tener buen humor (y hacerme saber cuándo callarme, xD).
  • Debe ser inteligente, y de mente abierta (pero no demasiado, que debe tener sus defectos, también, :D).
  • Debe tener un pequeño complejo de inferioridad (así puedo consolarla y decirle lo buena y genial que es, xD).
  • Debe ser creativa, o con impulsos creativos espontáneos, cuando menos.
Seguro hay otros, pero no los recuerdo específicamente.

Socialmente:
  • Tiene que aprender a escucharme y consolarme y/o putearme, de ser necesario. A veces, necesito ambas cosas para continuar.
  • Debe ser proclive a esporádicas depresiones, no grosas, sino leves. Cuando digo esporádicas, quiero decir pocas, no aleatorias (casi casi que pido que sean oportunas).
  • Debe ser juguetona y seductora. Aún no sé cómo me afectarían los celos, pero por las dudas, que sólo me seduzca a mí ¬¬ . xD .
En resumen:
  • Quiero que sean frágiles. En general, pero no exclusivamente.

Bien, como habrán notado, exijo más del físico de una chica que de sus aptitudes inherentes (mentales y sociales). Pero éstas aptitudes inherentes son complejas y difíciles de encontrar juntas.

Además, sé que soy exigente. Hasta ahora, de las tres chicas que cumplían con estos parámetros (a saber, Amira Aón, Paloma Lindembaum, y Belén Prado), ninguna dio en quererme. ¿Será que pido más que lo que puedo dar? Definitivamente eso es cierto, pero no sé hasta qué punto es fundamental. Por empezar, mi atractivo físico es casi nulo. Éste no se basa tanto en el cuerpo (que, según creo, mi cara no está taaaaaaaaaaaan mal) como en las actitudes corporales.
  • Yo me muevo con brusquedad y torpeza.
  • No soy prolijo, ni a la hora de vestirme ni a la hora de afeitarme y demás.
  • A veces mis eructos y gases son lo de menos. Porque ahora ya puedo controlarlos al máximo (antes no tenía interés en hacer tal cosa, y luego, cuando sí lo tenía, me costaba hacerlo). Me meto los dedos en los oídos para sacarme la cera o simplemente rascármelos, me toco mucho la nariz (aunque casi nunca las fosas nasales, más bien por fuera), me acomodo los calzoncillos bastante seguido...
  • Y, no creo que por último, mis rollos (que sí, que tengo rollos, no me vengan que que soy flaco) me terminan por figurar como "el chico con el que no saldría jamás, pero que puedo tener de amigo". Siempre me pregunto si tengo buen aliento, y temo que la gente no me suele responder a esta pregunta, sea explícita o implícita. Mi sonrisa a veces me avergüenza (hay, cómo me gusta la diéresis), otras me da miedo; pero creo que con el pelo corto como ahora lo tengo, va bien... espero (¡GULP!)
Por otro lado, tengo una pequeña (o grande, aún no lo sé) obsesión compulsiva. No está precisamente enfocada, pero sí es molesta, a veces (o casi siempre). Corrijo a la gente todo el tiempo si se equivoca (aunque acepto cuando alguien me corrige un error a mí, aunque me lo diga de mala manera), me enojo con facilidad, o más bien, elevo el tono de voz con facilidad, lo que suele dar la falsa impresión de que me enojo. Soy muy, pero muy fetichista (no tanto sexualmente, más bien, en general: quiero rojo y rojo debe ser, otra cosa no acepto; y si ese rojo funcionó bien, no me vengas con el azul, que no es necesario si con el rojo está todo bien). Actúo como un idiota siempre que estoy hablando de algo (o con alguien) con lo que (o con quién) me siento incómodo (por ejemplo, con las chicas que me gustan). Soy bastante generalizador, y critico a los que generalizan. Siempre trato de discutir (aunque no considero eso como un defecto, en muchas situaciones eso caga una relación, o, al menos, una situación).

En fin. Estoy dispuesto a darlo todo... una vez que empiece la cosa. Nunca me animo a dar el primer paso, o por lo menos, no a tiempo. Igual, como hablé con Juli (perdón por todas esas horas que tuviste que aguantar mi auto-compasión y mi auto-condescendencia), debería ir empezando a invitar más a las chicas. Invitarlas a comer, a caminar, al Parque Rivadavia, a cualquier lado. Y tratar de no ponerme como idiota. Y que salga algo de ahí... una amiga, una confidente, o tal vez incluso ¡una amante! (que es de lo que vengo hablando).

Entonces, cuando hablo de integridad, estoy siendo en primera instancia hipócrita. Porque alguien íntegro es aquel que sabe lo que quiere y no se preocupa por ello.

Entiéndase "preocupa" como yo lo hago: "ocuparse antes de tiempo". No es que no le importe, es que, cuando llega el momento, hace lo que debe hacer para lograr lo que quiere, pero no necesita de planes, fantasìas, ni conjeturas. Lo que tampoco implica que no las tenga. Si las tiene, es un artista íntegro.

Así que, bien, he aquí mi dilema. Y, ¡oh!, musas, me han hecho pensa que, tal vez, con todos los aspectos de mi vida sea así. Por eso nunca empiezo lo que termino; por eso mi otro blog, Kantare u Lerkio, no tiene nada publicado desde hace dos meses.

¿Llegaron hasta aquí? Pues entonces, ¡ustedes sí que me quieren! =D

viernes, 24 de junio de 2011

Vuelven las mariconadas, ¡señoras y señores!

¡Sí! Luego de todo este tiempo, vuelven las mariconadas de siempre: una chica no me quiere, y sueño con otra, xD.
Y lo peor: en el sueño (la chica se llama Florencia Fosco, si no me equivoco, y tiene novio, nunca me llamó -ni me llama ahora- demasiado la atención, siempre estuvo bastante afuera de mis posibilidades, pero es muuuuuuuuy linda) estaba en una clase de nosequé, y me iba a nosedonde y me la cruzaba bajo una escalera fija. Y me sonreía, y yo la besaba. Al principio como que no me animé, pero me acordé de la chica que efectivamente me gusta (sin nombres, por las dudas) y me dije: "Otra vez no vas a ser cagón: ¡que te chupe un huevo si te dice que no!", y nos besamos, y fue tan real, que cuando desperté quise llorar y gritar como si me estuviese transformando en súper sayajin. Ahora lo veo con más humor, pero en el fondo me quiero morir. Y se que es mi culpa, y que todos (o la mayoría) me van a decir que es un bajón, pero que no me deje superar por los obstáculos, y que siga adelanta aprendiendo de mis errores. Pero qué se la va a hacer, no puedo, simplemente soy demasiado perseverante.
Saludos a todos. Suerte :)

sábado, 5 de febrero de 2011

Rolero de Hierro 2011



Acá unas plantillas para un concurso de diseño de juegos de rol en una semana (¡dícese el concurso más letal del plantea!).

Cuando antes dije "plantillas" me refería a esto, los Retos para "Rolero de Hierro". Di otras ideas, pero como no se hacerlas, pedí que alguien las hiciera por mí, y sólo hicieron estas dos (y muchas gracias!).
Se que sólo 3 personas leen mi blog, pero es la única manera de publicitar el concurso que poseo. Gracias de todas formas.

miércoles, 5 de enero de 2011

Digo de mí, digo por y para mí: soy Nada

Aquí estoy, y me hago el infeliz. Aquí veo la sangre correr por mis ojos, como deberían hacerlo las lágrimas. Y es que matar para morir no es una buena causa, sobre todo si ya has muerto. Situación:
Amor u obsesión, no correspondidos. Duda de ambas. Triste tragedia inventada. Muerte por suicidio… no, no vale la pena. Matar para morir… no, ¿por qué otro debe sufrir por mí? Bien, debo admitir que eso me gustaría, para variar.
Sí, las personas que me quieren de verdad sufren. Pero las personas que yo quiero que me quieran, que necesito que me quieran, no. Bueno, sufren, pero no por mí, sino a causa mía. Ahora que lo pienso, si mato para morir también morirán a causa mía, no por mí.
Existe, pues, el altruismo. Era lo anterior una pregunta. Ídem.
Bueno, entre todo esto, me matan. Muero lentamente, fue un accidente. Pero en realidad sigo vivo. Bueno, eso dicen, uno muere cuando lo olvidan, nomás.
Ver las caras de nadie, y recordar sólo a Odiseo, ver la cara de Odiseo pero no recordar la cara de nadie. Polifemo me tacha de confucionista ahora. Pero no sabe quién fue Confucio.
Buda, Zoroastro, Narithorek, Lord Ga, Nargosiprenk: todos parte de ella, ella parte de mí. Yo, nada. Yo, Dios.
Poder es lo que tienen los dioses. Foucault: “nosotros les damos el poder a quién lo ejerce sobre nosotros, así como él debe ser ejercido gracias a nosotros”.
Nietzche: “Amo a Jesús más que a Wagner, os lo aseguro”.
Valitutti: “Yo fui profesor, pero ante todo, un hobbit con habilidad tolkieniana”.

martes, 23 de noviembre de 2010

Bueno, bueno...

Acá es donde la vieja aflicción poética empieza a asomarse tímidamente por las comisuras de mis ojos.
Sí, en época de trimestrales (hoy no hice una mierda), mis ojos lloran poesía.
Puta madre, que mala leche que no lloran lágrimas... tan bien me vendría, de vez en cuando... soy como el tipo ese de hierro del Mago de Oz, que no tenía corazón o algo así (para Lord Ga: me imagino a Lucille diciendo: "no, qué decís: ¡si tenés un corazón enorme y muy grande! Sos re generoso, siempre que te piden, das, blablabla". Y sí, doy, doy como un gil, porque no doy por ellos, doy por mí, para no sentirme mal yo... sino mirá a cierto dulce de membrillo que no me genera culpa (porque no se lo merece) cuando le digo que "no", y se lo digo todo el tiempo... comparado al menos con el tiempo en que me pide...
Ah, la Culpa. La culpa. lA cULPA. ufaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Bueno, bueno,
estamos aquí,
reunidos y atrapados.

Eso, un beso,
como un maravedí,
genuino y deformado.

No, ni lo sueño,
lo veo como una jota invertida.
Una jota mayúscula, carajo.

Pero, qué va:
(me salió español)
la vida es así...
Tiene que ser así...
sino, ¿cómo podría ser?

¿Esquimales?
¿Nietzsche?
¿Que Valitutti, decís?
Noooooo, chiquito, no;
la vida no es así, es asá.

Así me gusta.

Busco en las retinas de tu poemario, un abrazo, cálido, más no sea.
Más no sea.
Lloro pero no lloro,
pues al agua está mojada.
¿Quién me ayuda a secar el agua?
Va a empapar toda mi vida...

Ahora me siento Freek... un monstruo
además.

Pregunta del día:
¿a quién le pegarías una trompada?
Respuesta del día:
comenten, ¡forros!

viernes, 1 de octubre de 2010

Mientras leo sobre la soja...

Ahora voy a leer sobre la Soja. Pero lo que me gustaría es estar en la compañía de alguna persona creativa que tenga ganas de aprender a jugar un juego de rol, o que sabiendo jugar tenga ganas de ayudarme a crear uno entre ambos (y tal vez más).
Pero, lo que sí puedo hacer, no lo hago por estudiar cosas tediosas que no me interesan en lo más mínimo. Sé que son útiles, pero no puedo evitar dormirme.
- Leer algún libro que despierte mi interés (tengo varios en la lista "Por leer...").
- Escribir Poesía o algún cuento, o algo, sea lo que sea.
- Progresar con el """""idioma""""" que estoy """""creando""""".
- Dormir (dromí bien, pero tengo sueño igual, jaja).

sábado, 22 de mayo de 2010

Al fin

Este martes dejé de ser mentiroso en tanto lo era con respecto a algo publicado en este blog. Y no me siento tan bien como creí que me iba a sentir. Pero es una mejora, un avance.
Por lo menos no estoy ocultándole nada a nadie deliberadamente.
Saludos a todos.

martes, 4 de mayo de 2010

Flying to you, inexistent mind

Hoy escribí la tal vez mejor poesía de mi vida; pero la escribí en un programa que no me deja copiarlo y pegarlo en otro lado.
Qué mala leche.
Igual lo puedo guardar, pero no lo puedo publicar si no es palabra por palabra, pero es muy largo.

PD: Juli, avisame cuando hayas publicado Fahnsteroq(i) en tu blog así te paso el otro (no voy a poner el nombre así es una sorpresa cuando lo vean, muajahajahaja).
PD2: Ya se que no me sale hacerme el chico malo.

Continúo con el texto principal del post (es decir, ignoro el hecho de que ya puse dos post datas):
Cuando la pueda copiar con tranquilidad, veremos porqué la existencia sólo se puede definir o conceptualizar mediante la no existencia.
Y agrego para que piensen y comenten: La vida es un concepto. En relidad, no hay nada que no sea conceptual que no diferencie a una piedra de mí, no hay razón por la cual somo diferentes en sí, por eso no es que hay una "fórmula para la vida", sino que simplemente yo funciono de ésta forma y la piedra de otra. pero en realidad, los dos somos objetos formados por quarks, protones, neutrones y demás, con una masa, un volumen y demás características
conceptuales determinadas. Somos, en escencia (que también es un concepto en sí mismo) la misma mierda con distinto olor (yo huelo a rosas [podridas en este presiso instante]).

PD3: sí, hice un chiste de un chiste, uno peor que el otro. Y probablemente sólo se rían al ver que admití que uno era peor que el otro, XD.

PD4, 15 minutos después:
Encontré la forma:


Flying out your ligthly mind,
making shadows from your thoughs,
I will have a strange experience;
and a sailor of the dark seas,
who you do not know,
should bring peace to you;
the peace of your damned soul:
the piece of your lonely spirit.

You are the only one,
the last one,
you are me,
and that is why I do not exist.

And the pink elephant you have seen,
that one you laughted before,
it was realer than you, damned one.

But, let me see, let me know,
yeah, let me see, let me know,
how can you, little boy,
be damned, if you do not exist at all?

And I said, how the hell can you?

Babe, baby, little boy, dear fellow,
I cannot love you;
and why, please tell me,
why do you love me?
why you, that do not exist,
why, dear fellow, can you love?

So that can mean "love is unreal";
but, if we both are unreal, we both are love.
we both, are NOT love:
we both are each other and oneself at the same time.
We both are not love, but each other;
we both are not pain, but your self and myself.
I cannot do it myself:
I need you.

You do not exist,
I do not exist,
we both
are
the only
thing
that
defines
"existence".

sábado, 24 de abril de 2010

Directamente hablando...

¿Cómo puedo amar a alguien y no querer amar a esa persona?
O sea, no es que no quiero, pero siento que no me queda otra, me siento encerrado. No es tan así, pero...
De hecho, me repito una y otra vez que ésto no es enamoramiento, que sólo me gusta. Pero que me gusta mucho.
Pero una persona que se supone sabe de éstos temas me dijo que por la forma en que hablo de ella estoy enamorado, y yo no puedo evitar cuestionermelo tanto.
Ella está anamorada de otro pibe, y está saliendo con ese otro pibe, corte, de novios, el pibe no es importante en cuanto a lo que siento (pero me cae bien), sino el hecho de que la chabona esté con otro (no por celoso).
Paso a explicar:
Siento que debo hacerle saber que por lo menos, me gusta. Pero si se lo digo después de que corte con este chico (suponiendo que eso pase), la chabona capaz que piensa que estoy aprovechando, u otra cosa. O Capaz que no está de humor para que venga un gil a decirle poco más o menos "Te amo".
Si esèro un tiempo después de que corte, suponindo lo anterior, hay que tener en cuenta que la flaca capaz que ya se consigue novio o me vería demasiado cmo amigo, o ni sieuiera la vea más (puede suceder cualquier cosa).
No, después de que corte, suponiendo siempre que eso pase, no puedo decirle; por ende, tengo que decírselo mietras está de novia, con lo cual hay otros problemas: me va a decir que no (porque tiene oportunidades de salir con dos chicos que le gustaban (y según me dijo lo haría si no estuviera de novia) pero no lo va a hacer por fidelidad. Y estoy completamente seguro de que no le gusto. Así que me resigno a ser sólo su amigo, por más dolorosamente tortuoso que sea. Sin em,bargo, debo decírselo. Y los dos poemas anteriormente publicados fueron publicados en ocación de eso, de decirle. Por distintas razones no se dio la situación, y soy dos veces mentiroso, además de cobarde una vez. ¿Cuándo debería decirle? Es una duda que tendré hasta que se lo diga. Odio hacer este tipo de posts, pero tal vez el estar escribiéndolo haga que mi mente haga girar la bombilla de la idea y pueda yo pensar en una solución a este problema. Temo pedir consejo, razón por la cual no lo pedí.

Kua vánima, melmenya!