lunes, 28 de agosto de 2017

El porqué de muchas cosas (II)

¿Qué es nuestro sistema de valores? Para responder eso: ¿qué es un sistema de valores? Para responder eso: ¿qué es un sistema? y ¿qué es un valor?

Vamos del final hacia el principio, en un giro Poe-ético:

Valor

No estoy hablando del valor que hace que un héroe se enfrente a su mayor miedo por una causa noble. Estoy hablando de lo que hace que consideremos a esa persona un héroe, de lo que hace que esa persona tenga ese miedo en específico, de lo que hace que juzguemos su causa como noble.

Un valor es en general una cualidad o idea que nos resulta importante. Pero eso es muy vago, muy escuálido, para mi propósito. Un valor nos mueve. Nos conmueve y nos remueve de formas que no podemos controlar in situ.

Un valor resuena tanto en nosotros que es padrino de cada decisión que tomamos, madrina de cada duda que tenemos.

Un valor, también, es algo que compartimos con otra gente.

Sistema

Un sistema es un conjunto de elementos que se relacionan entre sí de tal manera que el conjunto es más que la mera suma de sus elementos. Poné seis pequeños paneles cuadrados de madera uno al lado del otro. Numeralos del 1 al 6, con puntos o con números. Ahí tenés un conjunto de elementos que no conforman un sistema. Ahora, pegalos por los bordes de tal manera que formen un cubo. Lo que resulta es un dado de seis caras, que podés usar para generar azarosamente cualquier número entero entre 1 y 6, inclusive.

Eso, ese dado de seis caras de madera numeradas del 1 al 6, es un sistema.

Sistema de Valores

Un conjunto de valores que se relacionan entre sí de tal manera que el conjunto es más que la suma de esos valores.

¿Cómo es que un sistema de valores es más que la simple suma de esos valores?

1) El conjunto de valores, por el mero hecho de serlo, fundamenta nuestra psique (y todo lo que en ella acontece).

2) Por ello mismo, fundamenta nuestro comportamiento, que es en gran medida resultado de la interacción entre nuestra psique y el entorno.

3) Nuestro comportamiento tiene efectos en el entorno. Por mínimos que estos sean.

4) La percepción de esos efectos es interpretada en nuestra psique. Y volvemos al segundo paso.

Tal es el ciclo de retroalimentación que regula, por lo menos, nuestra psique.

Esto es más que la mera suma de varios valores, que sólo implicaría muchos movimientos diferentes, una constante lucha entre diferentes cursos de acción y cómo llevarlos a cabo. El mero hecho de que existan valores, sin más relación que el compartir su naturaleza, da lugar como mucho a una psique caótica. Pero si se relacionan en una estructura determinada, pasan a ordenar la psique, a ser su fundamento (1). Y de allí se desprende el ciclo (2-3-4). Y de allí deviene el equilibrio... y su ruptura.

Pero todavía no hemos llegado a un orden perfecto, y de ello las dudas, la vacilación.

Por suerte. Un orden perfecto no puede mejorar: está muerto. El dinamismo del caos es vital —en todo sentido de esa palabra.

No siempre los valores hacen sistema. Pero también es cierto que nunca hay un único sistema, y que el sistema, al ser una imposición de orden sobre un caos palpitante, tiene estructura interna, no necesariamente consistente.

Cuando hablé del equilibrio, pensaba en un equilibrio dinámico, que va cambiando a medida que se lo desafía. Puede que el desafío sea demasiado para él y termine roto, pero siempre se puede construir uno nuevo.

Hay preguntas aún: ¿por qué coexiste más de un sistema de valores como fundamento de la misma psique? ¿Qué implica que compartamos valores con otros? ¿Compartimos sistemas de valores también? ¿Se solapan, aunque sea parcialmente, nuestros propios sistemas de valores? ¿Existe acaso una cosa que sea un sistema de elementos cuyos elementos son en sí mismos sistemas de valores?

miércoles, 26 de abril de 2017

El por qué de muchas cosas

¿Cómo puede ser que Bob Dylan ya ganado el premio Nobel de literatura y Borges no?
¿Por qué el mundo ama la mediocridad?
¿Quién dice que la ciencia es la verdad?

Al final, la mayoría de las preguntas que nos hacemos se reducen a una sola: ¿por qué algo es valorado así o asá?

Y es una gran pregunta. Quizás porque se adecua bien a nuestro sistema de valores. Quizás porque carecemos de pensamiento crítico al respecto (que implica diseñar un nuevo sistema de valores para el objeto criticado, o aunque sea para el medio en el que se apresencia). Quizás sea simplemente por oposición o imitación a un tercero (lo que nos lleva a la primera opción: ¿por qué valoramos la oposición o imitación de ese tercero?).

Pero en el fondo es siempre por cómo se adecua eso (o falla al hacerlo, o revoluciona) a nuestro sistema de valores.

¿Qué es nuestro sistema de valores? ¿De dónde sale? ¿Cómo se puede cambiar, destruir o crear un sistema de valores? ¿Es uno sólo para todas las cosas valorables o uno para cada tipo de cosa o uno para cada cosa? ¿O los tres a la vez, en diferentes niveles lógico-valorativos? ¿Qué tan consistentemente aplicamos nuestros sistemas de valores? ¿Qué carajo importa todo esto?

miércoles, 10 de febrero de 2016

Equilibrio

Estamos condenados a imaginar.

Nunca conocemos realmente al otro. Lo que conocemos es una idea que tenemos de él, impresiones, sentimientos que nos inspira, palabras con las que lo explicamos. La única prueba que tenemos de la realidad del otro o de la nuestra propia incluso es que se siente real, que tiene que ser real, porque si no, ¿qué es real?

Y es imposible que nada que conozcamos nazca de otra cosa que nuestra imaginación. Uno puede pensar que el teclado está ahí y los dedos aprietan teclas y todo, pero al final son mis sentidos los que me dicen que eso pasa así, y mis recuerdos los que me permiten confirmar que así pasó. Todo es real porque en nuestra mente se asume como real.

Y si todo pasa en nuestra mente, e incluso nuestra mente puede ser una ficción, entonces es fácil pensar que estamos condenados a imaginar. Toda realidad es imaginada.

Y entonces viene la elección: ¿qué ficción es la que elegís como la verdad, como lo real? ¿La de tus sueños, la de tus ensueños, la de tu vigilia? ¿La que duele, huele, se ve y se piensa más consistente? ¿Cuál es el criterio según el que juzgamos su consistencia?

Así que, les cuento, yo elegí la realidad que se consensa real: aquella en la que existen animales, plantas, átomos, el hombre fue a la luna, Estados Unidos es la potencia mundial más escalofriante del momento, hay guerras y matanzas conviviendo con movimientos de paz, y el televisor e internet nos dejan informarnos de aquello que no podemos percibir con nuestros propios sentidos. Un mundo que me precede y me sobrevivirá, un mundo que me excede tanto que soy menos que una infinitésima parte de él, pero importo porque, justamente, soy parte de él.

La elegí porque tenía que elegir una. Nunca me planteé por qué la quería elegir, simplemente me dejé llevar. En vez de tomar una decisión estratégica, hice un salto de fe. Y ahora estoy demasiado metido como para entender qué tengo que hacer para tomar esa decisión de nuevo y pensarla más.

Mi perspectiva, entonces, es antropocéntrica, intenta ser racional en última instancia pero se conforma con meros rumores y (otras) ficciones para entender la dinámica de la realidad que elegí, y aún me queda decidir qué concepción de "sujeto" voy a adoptar. Por el momento me contenté con una individualista, en la que el otro es importante porque es "otro como yo", no porque sea parte de lo mismo que yo soy parte, pero eso puede cambiar, y creo que está cambiando.

Y entonces vuelvo a preguntarme qué carajos puede ser eso que pienso "sujeto". ¿Qué lo constituye? ¿Cómo el sujeto adopta una identidad? ¿Qué lo motiva a tomar decisiones, a actuar? Cuando actúa, ¿adopta un papel o se convierte en un papel? ¿Cuál de las alternativas es más deseable, y por qué?

Y recuerdo una conclusión a la que llegué hace ya un tiempo: lo que nos mueve son dos impulsos, la curiosidad y el miedo. No me gusta no poder reducirlo más que a estas dos ideas: la de buscar entender, apropiarse de lo externo, aún saliendo de la zona de confort, y la que busca evitar los cambios, conservar un estado de cosas que ya es cómodo. Podemos llamar a estas cosas "voluntad de poder" y "esperanza", por ejemplo, si queremos pedirle prestadas sus ideas a Nietzsche, y tergiversarlas un tanto.

Pero también recuerdo una charla que tuve con una amiga (una de las pocas charlas realmente interesantes que tuve con ella) acerca de qué hay por debajo, por detrás, o por donde sea de estos dos conceptos, y llegué a la idea del equilibrio.

El sujeto, entonces, busca el equilibrio. Los estímulos (externos o internos) quiebran el equilibrio, y ante ese quiebre el sujeto busca resarsirlo. Para ello tiene dos metodologías, que ahora sí vendrían a ser la curiosidad y el miedo. El miedo busca volver al equilibrio anterior, y la curiosidad busca construir un nuevo equilibrio aprehendiendo la causa del estímulo para internalizarla, para hacerla parte de su identidad y que no pueda romper dicho equilibrio en el futuro.

En otras palabras, está el camino del aprendizaje, el camino del héroe, y por otro lado el camino de la negación, el camino del antihéroe.

El aprendizaje forma nuestro entendimiento del mundo (que, dados los presupuestos que esbocé al principio, es otra forma de decir que forma el mundo directamente) y permite encontrar cada vez equilibrios más estables, más fuertes, más calmos. Es un movimiento cualitativo, que crea nuevos rituales, nuevos valores, nuevos criterios, nuevos entendimientos, nuevos vínculos. No por ser nuevos son buenos o malos, pero si son malos es cuestión de aprender de los errores y volver a movernos cualitativamente hasta llegar a un equilibrio que sí sea bueno.

La negación (curioso que justo elegí una palabra de género masculino como positiva y otra de género femenino como negativa, ¿es culpa del idioma que uso o de mis propias concepciones corruptas desde mi propio entender?), por su parte, busca deshacer el desequilibrio negándolo, como si negarlo lo hiciera desaparecer, hiciera que nunca hubiera ocurrido. Repite rituales y formas que le recuerdan su identidad anterior, aquella equilibrada, aquella que ahora está rota y sigue un camino circular, o más bien, espiralado, de afuera hacia adentro o de adentro hacia afuera, no importa. No importa la dirección porque en cualquier caso sigue en el mismo plano de repeticiones, que consolidan cada vez más el estado penoso de desequilibrio como natural, y así deforman la conciencia para que crea este estado como deseable, cómodo, positivo, o diciendo y reiterando "las cosas simplemente son como son". Eventualmente, estas contradicciones generan "daño cerebral", por llamarlo de alguna manera, y la respuesta a eso suele ser agresiva, tanática, tanto para con uno mismo como para con aquello que se piensa o identifica como "otredad".

Y eso que el psicoanálisis reduciría ese último párrafo a "tuviste un trauma de chico relacionado con tu sexualidad, superalo y vas a vivir mejor". O, en palabras de un cínico amigo mío: "la tenés chiquita o la querés adentro, y por eso sos tan forro".

Supongo también que podría haber un camino que no estoy viendo, que no sea ni curiosidad ni miedo, que no sea aprender ni negar. Si ustedes lo ven, lo piensan, lo conocen, haganmelo saber, :).

viernes, 22 de agosto de 2014

  1. Todo es Relativo.
  2. Dado que todo es Relativo, todo cobra Importancia (significado) cuando se Relaciona con otra cosa.
  3. Las Relaciones son siempre Arbitrarias..
  4. ...pero nadie es árbitro absoluto (porque todo es Relativo).
-o-

  1. Uno no "posee" cosas, en el sentido de que una "relación" nunca marca dominio.
  2. Sin embargo, uno puede Imponerse (intentar dominar) a otra cosa.
  3. El fracaso a tratar de Imponerse a otra cosa suele atribuirse a una tercera cosa (como con toda Relación, arbitrariamente).
  4. Las Relaciones son dinámicas, pero siempre dejan Huellas.
-o-

  1. "Poder" es más un verbo que un sustantivo.
  2. La Imaginación es lo más cercano a "poder" como sustantivo que hay, pero es un arma de doble filo.
  3. "Miedo"; "Curiosidad"; "Voluntad"; "Azar"; ...
  4. ¿Espíritus del "Bien" y del "Mal" luchan por el dominio (Imposición) del Corazón (del corazón humano)? Nah. Son las múltiples voluntades, de las cuales, o bien una es más fuerte, o ninguna lo es. El primer caso es la Determinación, el segundo, la Duda. Pero a veces nos mentimos, pra acomodarnos a nuestro Ideal de Yo (si los psicoanalistas me lo permiten, digamos "Superyó"). Buscamos sumar voluntades más débiles, o crear nuevas voluntades, para vencer, encerrar o ignorar a la que antes era la Determinante. Funciona, aunque sólo parcialmente. Eventualmente, la única forma de Derrotar a la Determinante es con otra voluntad (única, no suma de otras) más fuerte, o con un cambio en el Superyó.
-o-

Como corolario de esta sarta de repeticiones, les tiro la letra de un tema que me gusta mucho:

Diamond Blood


This should have been our third encounter
between the concrete giants
below the dawn, the cold hearts
beat.

Your eyes are snowy as I recall;
the blood goes up, it damn hurts!
There's no red, nor blue, there are four
beats!

The sun goes up, your shadow's out
I, blind, scared, unforgiving
of the farewell never given,
beat you!

I see through skin, the flow, the beats
slowing down, ceasing: bleeding.
Regret lost the battle to awe:
diamond blood!

domingo, 23 de febrero de 2014

Todo gran razonamiento es poético

La primera división realmente humana fue la de Acción y Reflexión.

La segunda volvió al principio y separó de nuevo: para entender las cosas se parte de lo General o de lo Particular (Borges dice que están los platónicos y los aristotélicos). "Hacer" es en consecuencia a entender, de lo contrario, únicamente se hallará fracaso.

Miles de discriminaciones más se han hecho, pero permítaseme detenerme aquí.

Antes de continuar, ¿por qué los títulos de las cosas, en general, nunca se escriben con punto, y siempre que se cita la cosa, o parte de ella, también su título?

Ahora sí: estamos listos.

Se ha de partir de lo General y de lo Particular a la vez; Actuar y Reflexionar a un tiempo.
Pues no existe una cosa sino por oposición a la otra.
(Borges diría, quizás, heracliteános.)

¿Qué es general y particular a la vez?
Una comparación, una metáfora.

¿Qué es actuar y también reflexionar?
Una poesía.
(Sí, indefinida.)

Y ¿qué es poesía? Poesía es crear, forjar, realizar (hacer real, de realidad y de realeza), templar.
La poesía es, esencial y subjetivamente, mitológica.

Un mejor hombre, presumo, es un mitopoeta.



Por cierto: por eso el título de la entrada es paradójico.

sábado, 22 de junio de 2013

Abstracciones, no Escencias

Parece ser que mucha gente piensa que el ser humano tiene dos (o más) "estados":

  • Cuerpo
  • Mente
Siendo el cuerpo algo material y la mente algo inmaterial.
También hay muchos que reconocen un aspecto Social del ser humano, y hasta le dan una gran importancia, poniéndolo al nivel del Cuerpo y la Mente.

No lo creo.

Ya cuando uno lee El Lobo Estepario, de Herman Hesse, se da a la reflexión sobre la dualidad existencial del ser humano. Yo estoy mucho más de acuerdo con la parte del Tractatus que afirma que somos en realidad un compuesto caótico de infinitas voluntades y deseos, pugnando por ganar, salir a flote. A veces una de ellas se impone a las demás, para después ser barrida por completo por otra, y así sucesivamente.

Si lo llevamos a la física básica, tenemos quichicientas Fuerzas (de Voluntad, si se quiere), todas apuntando a distintas direcciones. En ciertos momentos, (o) dadas ciertas condiciones, una o varias de ellas van ganando en intensidad, otras perdiendo. La sumatoria de Fuerzas dictaría entonces nuestro actuar posterior. Y si una Fuerza es sustancialmente mayor que las demás, la Fuerza resultante va a ser más parecida a ella que a otra.

Y estas "Fuerzas" no serían sólo de Voluntad. También las hay bioquímicas (al menos si aceptamos el paradigma científico actual). En todo caso, fisiológicas. Nuestro cuerpo tiene necesidades, así como nuestra mente. Mucha gente trata de separar el cuerpo de la mente, decir que son cosas completamente distintas (y hasta opuestas).

Incluso los sistemas de creencias que abogan por la unión y/o armonía entre el cuerpo y la mente lo hacen porque suponen que son cosas separadas (que deben reunirse).

No es que son cosas separadas, es que no son "cosas" íntegras. Hay miles de células en nuestro cuerpo, o por lo menos, miles de órganos, entre huesos, riñones, pulmones, ojos, tímpanos, pies... Y de igual manera en nuestra mente hay miles de pensamientos y sensaciones. Otra cosa que a la gente le gusta hacer es separar el pensar del sentir. Por Donnar, ¿qué les pasa?

TODA división que se da no es significativa sino por interpretación. Y sólo existe para nosotros los seres humanos en tanto significativa. (Puede que no sepamos exactamente cuál es ese "significado", pero todo aquello a lo que le prestamos atención tiene, por definición, en algún sentido, significado.)

Si insisten en separar "Cuerpo" de "Mente", van a ver el mundo así, y van a actuar en consecuencia. Si tratan de unirlos, aunque piensen que son cosas separadas por naturaleza, van a realizar un gran esfuerzo por evitarse el dolor y la humillación que implicaría admitir que son la misma cosa.

Yo creo que no vale el esfuerzo.

Es decir, creo muchas cosas contradictorias, pero busco activamente saber cuál es la resultante, y hasta incluso guiarla conscientemente de ser posible. En fin, busco tener un criterio general para que todas mis voluntades, deseos, necesidades, pasen por ese filtro y así sentirme más íntegro.

El punto es que ese esfuerzo sí me parece valioso, al contrario que el de separar Mente de Cuerpo pero pensar que son dos "cosas" en el sentido íntegro del término "cosa".

¿Pensamiento circular? ¿Y qué?

Todo esto está muy relativizado. Siempre tiene que ver con cómo vemos el mundo, con qué detalles ver y qué ignorar, con qué decisiones tomar basados en qué detalles y en busca de qué fines... todo es relativo, hasta la misma frase "todo es relativo" depende de quién la diga y con qué fin y trasfondo.

¿Sentir vs. Pensar? Por favor, ni tiene sentido creer que son cosas distintas.

Yo pienso que te amo, lo siento, lo creo, no importa; yo siento que esa conclusión no es válida, lo pienso, lo creo, también.

Yo detesto con todo mi ser, no sólo con mi alma o con mi estómago. Mis riñones también sirven a mi odio, mi cerebro, mi corazón, mi espíritu. Puede que la intensidad de ese odio sea mayor o menor (la expresión indica que es tan grande que no podría ser mayor), pero el punto es que sólo me escindo si eso significa algo para mí. De lo contrario, soy un compuesto caótico que busca ser íntegro, no un Cuerpo que busca armonizar con una Mente a través de un Espíritu para lograr un talento Social preciado.

Tengo muchas cosas para decir y desglosar de acá, pero nadie en su puta vida va a leer ésto para cuestionármelo: éste no es el medio adecuado. Si fuera un foro, puede ser, pero la plataforma más adecuada para esto es una conversación cara a cara (o de a más personas, quizá).

Estoy harto de que la gente considere que su "espíritu" es más elevado que su mente, que la mente no es más que cálculo frío, que hay que escuchar más al corazón... a ver, esas divisiones le sirven más a Hollywood para hacer guita que a cualquier persona para mejorar individualmente.

Y, por otro lado, Disciplina sin Consciencia no tiene sentido y es estúpida. Si yo soy muy estricto y disciplinado, pero no sé por qué, ni para qué, entonces estoy negándome a mí mismo. O a gran parte de mí.

Pero yo quiero aceptarme como lo que soy, y así poder mejorar y refinar los aspectos de mí mismo con los que no estoy de acuerdo o que no me gustan. No estoy de acuerdo con mi parte pajera, porque me distrae de muchas cosas que terminan causándome gran pesar por haberme distraído, cosa que se hubiera evitado de no haberlo hecho. No me gusta ser hipócrita con muchas cosas que digo. Detesto mi panza, y me está empezando a disgustar bastante mi falta de masa muscular en los brazos.

Esas y otras cosas quiero cambiar. Y si más adelante dejan de importarme, ESTÁ BIEN, porque yo no soy el mismo ahora que cuando empecé a escribir este texto, y tampoco lo voy a ser si me dejan de importar. Y si soy otro, ¿qué más da lo que le importaba a mi antiguo mí, salvo en lo que me concierne ahora a mi yo actual?




Abstracciones, no escencias. Chupenlá.

domingo, 5 de mayo de 2013

He aquí la próctera sumatría imperctenne

Próctera: [positivo], [infinito o casi].

Sumatría: [dominio], [+], [resultado].

Imperctenne: [tono], [percusión], [negación].

Fin del poema.

sábado, 16 de marzo de 2013

Rolero de Hierro - ¡Concurso terminado!

El concurso terminó, y yo tengo la gloria de haber sobrevivido.
Quizá hasta incluso gane, aún falta para saberlo, :D.

Aquí el juego en word, y en éste otro lado en PDF.

Edit: ah, y por las dudas, a ver si funciona...
Licencia Creative Commons
El Misterio está en los Detalles por Martín Van Houtte se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.

jueves, 28 de febrero de 2013

Rolero de Hierro - Y aún más "Ingredientes Secundarios"

El último grupo fue liberado, el más bizarro a mi entender. Será complicado de ser concreto con estos, así que me perdonarán el pecado de la cháchara...

Pienso que los mejores ingredientes son:

 Porque para él el Futuro no importa hasta que se hace Presente, y sus planes a "largo plazo" son en realidad movimientos calculados con un fin determinado. Es quizá quién mejor encara al Futuro...

Porque sus teorías son tan avanzadas que pertenecen a un tiempo distinto del pasado o del presente... dicen que es un ladrón de ideas, y creo que las roba del Futuro...

Porque puede viajar en el tiempo, ir a un Futuro, volver a su tiempo, y luego ir a otro presente alternativo, que fue Futuro alguna vez...

Porque su visión sólo fue reconocida en su Futuro, y no hay Futuro que lo destrone...

Porque es uno de los que intentó predecir el Futuro divirtiéndose, y los juegos de rol han de ser divertidos ante todo.

Porque, sabedor de sus dos posibles Futuros, elige el más corto y el más largo a la vez...

PS: odio las imágenes elegidas, salvo la de Van Gogh.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Rolero de Hierro 2013 - Más "Ingredientes Secundarios"

¿Creían que con saber la tanda anterior de ingredientes y hacer un plan de contingencia ne caso de combinaciones absurdas sería suficiente? Pues no. Ahora tenemos otro set de Ingredientes Secundarios potenciales.

Sí, señoras, señores, y demás parafernalia de la existencia y la no existencia. Y eso no es todo: aún habrá un tercer grupo. Sí, leyeron bien, ¡un tercer grupo!

Si les interesa saber mi opinión de los ingredientes más interesantes (guiño, guiño), pues aquí está:

El Futuro va cambiando mientras actuamos en el presente, y a veces, de las líneas temporales posibles que pueden ser el Futuro, se elige una tan inverosímil que parece que alguien tiró un dado para ello. Casi como si dos tipos jugaran un juego de azar para elegir una u otra línea, según sus intereses particulares...

El Futuro nos agarra con lo que tenemos puesto, y cuando el pasado aún no había sucedido, nos vio nacer. Y vinimos al mundo, y nos criaron con lo que tenían a mano. Y así se desarrolló nuestro futuro, desde nuestros orígenes: ambientalmente. Así nos vieneel Futuro.

El Futuro no espera, viene rápido y rápido se va. No tenés tiempo de consultar tablas, considerar dónde gastar tales o cuales puntos. Ha de ser rápido, tan rápido como significativo. Como el Futuro...

...que también es significativo, pero sobre todo borroso, enigmático. Sí, ya lo dije antes, pero es que a veces hasta necesitamos un Oráculo para discernirlo, pero aún así nos pasmamos como aquellos hombres que la Esfinge devoró antes de Edipo...

 ...que resolvió el enigma haciendo Ingeniería Inversa: si el animal tiene estas características, pero no sé qué animal es, debo indagar, y un poco inventar, adivinar, qué animal tiene esas características. Si los Oráculos nos dan pistas del Futuro, querremos reconstruirlo con ingeniería inversa, para estar más seguros del por qué de cada evento aún no ocurrido...
...o que nunca ocurrirá. ¿Es realmente esto el Futuro? Aunque lo fuera, ¿es realidad? ¿Qué parte del Futuro es fantasía, y qué parte será realidad? Como la mayoría de los ingredientes que recomiendo hoy lo demuestran, la elección entre una línea temporal (si es que eso existe) u otra está en manos de seres antagónicos regidos por el azar... y el azar es la más perra de las fantasías...