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lunes, 28 de agosto de 2017

El porqué de muchas cosas (II)

¿Qué es nuestro sistema de valores? Para responder eso: ¿qué es un sistema de valores? Para responder eso: ¿qué es un sistema? y ¿qué es un valor?

Vamos del final hacia el principio, en un giro Poe-ético:

Valor

No estoy hablando del valor que hace que un héroe se enfrente a su mayor miedo por una causa noble. Estoy hablando de lo que hace que consideremos a esa persona un héroe, de lo que hace que esa persona tenga ese miedo en específico, de lo que hace que juzguemos su causa como noble.

Un valor es en general una cualidad o idea que nos resulta importante. Pero eso es muy vago, muy escuálido, para mi propósito. Un valor nos mueve. Nos conmueve y nos remueve de formas que no podemos controlar in situ.

Un valor resuena tanto en nosotros que es padrino de cada decisión que tomamos, madrina de cada duda que tenemos.

Un valor, también, es algo que compartimos con otra gente.

Sistema

Un sistema es un conjunto de elementos que se relacionan entre sí de tal manera que el conjunto es más que la mera suma de sus elementos. Poné seis pequeños paneles cuadrados de madera uno al lado del otro. Numeralos del 1 al 6, con puntos o con números. Ahí tenés un conjunto de elementos que no conforman un sistema. Ahora, pegalos por los bordes de tal manera que formen un cubo. Lo que resulta es un dado de seis caras, que podés usar para generar azarosamente cualquier número entero entre 1 y 6, inclusive.

Eso, ese dado de seis caras de madera numeradas del 1 al 6, es un sistema.

Sistema de Valores

Un conjunto de valores que se relacionan entre sí de tal manera que el conjunto es más que la suma de esos valores.

¿Cómo es que un sistema de valores es más que la simple suma de esos valores?

1) El conjunto de valores, por el mero hecho de serlo, fundamenta nuestra psique (y todo lo que en ella acontece).

2) Por ello mismo, fundamenta nuestro comportamiento, que es en gran medida resultado de la interacción entre nuestra psique y el entorno.

3) Nuestro comportamiento tiene efectos en el entorno. Por mínimos que estos sean.

4) La percepción de esos efectos es interpretada en nuestra psique. Y volvemos al segundo paso.

Tal es el ciclo de retroalimentación que regula, por lo menos, nuestra psique.

Esto es más que la mera suma de varios valores, que sólo implicaría muchos movimientos diferentes, una constante lucha entre diferentes cursos de acción y cómo llevarlos a cabo. El mero hecho de que existan valores, sin más relación que el compartir su naturaleza, da lugar como mucho a una psique caótica. Pero si se relacionan en una estructura determinada, pasan a ordenar la psique, a ser su fundamento (1). Y de allí se desprende el ciclo (2-3-4). Y de allí deviene el equilibrio... y su ruptura.

Pero todavía no hemos llegado a un orden perfecto, y de ello las dudas, la vacilación.

Por suerte. Un orden perfecto no puede mejorar: está muerto. El dinamismo del caos es vital —en todo sentido de esa palabra.

No siempre los valores hacen sistema. Pero también es cierto que nunca hay un único sistema, y que el sistema, al ser una imposición de orden sobre un caos palpitante, tiene estructura interna, no necesariamente consistente.

Cuando hablé del equilibrio, pensaba en un equilibrio dinámico, que va cambiando a medida que se lo desafía. Puede que el desafío sea demasiado para él y termine roto, pero siempre se puede construir uno nuevo.

Hay preguntas aún: ¿por qué coexiste más de un sistema de valores como fundamento de la misma psique? ¿Qué implica que compartamos valores con otros? ¿Compartimos sistemas de valores también? ¿Se solapan, aunque sea parcialmente, nuestros propios sistemas de valores? ¿Existe acaso una cosa que sea un sistema de elementos cuyos elementos son en sí mismos sistemas de valores?

miércoles, 10 de febrero de 2016

Equilibrio

Estamos condenados a imaginar.

Nunca conocemos realmente al otro. Lo que conocemos es una idea que tenemos de él, impresiones, sentimientos que nos inspira, palabras con las que lo explicamos. La única prueba que tenemos de la realidad del otro o de la nuestra propia incluso es que se siente real, que tiene que ser real, porque si no, ¿qué es real?

Y es imposible que nada que conozcamos nazca de otra cosa que nuestra imaginación. Uno puede pensar que el teclado está ahí y los dedos aprietan teclas y todo, pero al final son mis sentidos los que me dicen que eso pasa así, y mis recuerdos los que me permiten confirmar que así pasó. Todo es real porque en nuestra mente se asume como real.

Y si todo pasa en nuestra mente, e incluso nuestra mente puede ser una ficción, entonces es fácil pensar que estamos condenados a imaginar. Toda realidad es imaginada.

Y entonces viene la elección: ¿qué ficción es la que elegís como la verdad, como lo real? ¿La de tus sueños, la de tus ensueños, la de tu vigilia? ¿La que duele, huele, se ve y se piensa más consistente? ¿Cuál es el criterio según el que juzgamos su consistencia?

Así que, les cuento, yo elegí la realidad que se consensa real: aquella en la que existen animales, plantas, átomos, el hombre fue a la luna, Estados Unidos es la potencia mundial más escalofriante del momento, hay guerras y matanzas conviviendo con movimientos de paz, y el televisor e internet nos dejan informarnos de aquello que no podemos percibir con nuestros propios sentidos. Un mundo que me precede y me sobrevivirá, un mundo que me excede tanto que soy menos que una infinitésima parte de él, pero importo porque, justamente, soy parte de él.

La elegí porque tenía que elegir una. Nunca me planteé por qué la quería elegir, simplemente me dejé llevar. En vez de tomar una decisión estratégica, hice un salto de fe. Y ahora estoy demasiado metido como para entender qué tengo que hacer para tomar esa decisión de nuevo y pensarla más.

Mi perspectiva, entonces, es antropocéntrica, intenta ser racional en última instancia pero se conforma con meros rumores y (otras) ficciones para entender la dinámica de la realidad que elegí, y aún me queda decidir qué concepción de "sujeto" voy a adoptar. Por el momento me contenté con una individualista, en la que el otro es importante porque es "otro como yo", no porque sea parte de lo mismo que yo soy parte, pero eso puede cambiar, y creo que está cambiando.

Y entonces vuelvo a preguntarme qué carajos puede ser eso que pienso "sujeto". ¿Qué lo constituye? ¿Cómo el sujeto adopta una identidad? ¿Qué lo motiva a tomar decisiones, a actuar? Cuando actúa, ¿adopta un papel o se convierte en un papel? ¿Cuál de las alternativas es más deseable, y por qué?

Y recuerdo una conclusión a la que llegué hace ya un tiempo: lo que nos mueve son dos impulsos, la curiosidad y el miedo. No me gusta no poder reducirlo más que a estas dos ideas: la de buscar entender, apropiarse de lo externo, aún saliendo de la zona de confort, y la que busca evitar los cambios, conservar un estado de cosas que ya es cómodo. Podemos llamar a estas cosas "voluntad de poder" y "esperanza", por ejemplo, si queremos pedirle prestadas sus ideas a Nietzsche, y tergiversarlas un tanto.

Pero también recuerdo una charla que tuve con una amiga (una de las pocas charlas realmente interesantes que tuve con ella) acerca de qué hay por debajo, por detrás, o por donde sea de estos dos conceptos, y llegué a la idea del equilibrio.

El sujeto, entonces, busca el equilibrio. Los estímulos (externos o internos) quiebran el equilibrio, y ante ese quiebre el sujeto busca resarsirlo. Para ello tiene dos metodologías, que ahora sí vendrían a ser la curiosidad y el miedo. El miedo busca volver al equilibrio anterior, y la curiosidad busca construir un nuevo equilibrio aprehendiendo la causa del estímulo para internalizarla, para hacerla parte de su identidad y que no pueda romper dicho equilibrio en el futuro.

En otras palabras, está el camino del aprendizaje, el camino del héroe, y por otro lado el camino de la negación, el camino del antihéroe.

El aprendizaje forma nuestro entendimiento del mundo (que, dados los presupuestos que esbocé al principio, es otra forma de decir que forma el mundo directamente) y permite encontrar cada vez equilibrios más estables, más fuertes, más calmos. Es un movimiento cualitativo, que crea nuevos rituales, nuevos valores, nuevos criterios, nuevos entendimientos, nuevos vínculos. No por ser nuevos son buenos o malos, pero si son malos es cuestión de aprender de los errores y volver a movernos cualitativamente hasta llegar a un equilibrio que sí sea bueno.

La negación (curioso que justo elegí una palabra de género masculino como positiva y otra de género femenino como negativa, ¿es culpa del idioma que uso o de mis propias concepciones corruptas desde mi propio entender?), por su parte, busca deshacer el desequilibrio negándolo, como si negarlo lo hiciera desaparecer, hiciera que nunca hubiera ocurrido. Repite rituales y formas que le recuerdan su identidad anterior, aquella equilibrada, aquella que ahora está rota y sigue un camino circular, o más bien, espiralado, de afuera hacia adentro o de adentro hacia afuera, no importa. No importa la dirección porque en cualquier caso sigue en el mismo plano de repeticiones, que consolidan cada vez más el estado penoso de desequilibrio como natural, y así deforman la conciencia para que crea este estado como deseable, cómodo, positivo, o diciendo y reiterando "las cosas simplemente son como son". Eventualmente, estas contradicciones generan "daño cerebral", por llamarlo de alguna manera, y la respuesta a eso suele ser agresiva, tanática, tanto para con uno mismo como para con aquello que se piensa o identifica como "otredad".

Y eso que el psicoanálisis reduciría ese último párrafo a "tuviste un trauma de chico relacionado con tu sexualidad, superalo y vas a vivir mejor". O, en palabras de un cínico amigo mío: "la tenés chiquita o la querés adentro, y por eso sos tan forro".

Supongo también que podría haber un camino que no estoy viendo, que no sea ni curiosidad ni miedo, que no sea aprender ni negar. Si ustedes lo ven, lo piensan, lo conocen, haganmelo saber, :).

viernes, 22 de agosto de 2014

  1. Todo es Relativo.
  2. Dado que todo es Relativo, todo cobra Importancia (significado) cuando se Relaciona con otra cosa.
  3. Las Relaciones son siempre Arbitrarias..
  4. ...pero nadie es árbitro absoluto (porque todo es Relativo).
-o-

  1. Uno no "posee" cosas, en el sentido de que una "relación" nunca marca dominio.
  2. Sin embargo, uno puede Imponerse (intentar dominar) a otra cosa.
  3. El fracaso a tratar de Imponerse a otra cosa suele atribuirse a una tercera cosa (como con toda Relación, arbitrariamente).
  4. Las Relaciones son dinámicas, pero siempre dejan Huellas.
-o-

  1. "Poder" es más un verbo que un sustantivo.
  2. La Imaginación es lo más cercano a "poder" como sustantivo que hay, pero es un arma de doble filo.
  3. "Miedo"; "Curiosidad"; "Voluntad"; "Azar"; ...
  4. ¿Espíritus del "Bien" y del "Mal" luchan por el dominio (Imposición) del Corazón (del corazón humano)? Nah. Son las múltiples voluntades, de las cuales, o bien una es más fuerte, o ninguna lo es. El primer caso es la Determinación, el segundo, la Duda. Pero a veces nos mentimos, pra acomodarnos a nuestro Ideal de Yo (si los psicoanalistas me lo permiten, digamos "Superyó"). Buscamos sumar voluntades más débiles, o crear nuevas voluntades, para vencer, encerrar o ignorar a la que antes era la Determinante. Funciona, aunque sólo parcialmente. Eventualmente, la única forma de Derrotar a la Determinante es con otra voluntad (única, no suma de otras) más fuerte, o con un cambio en el Superyó.
-o-

Como corolario de esta sarta de repeticiones, les tiro la letra de un tema que me gusta mucho:

Diamond Blood


This should have been our third encounter
between the concrete giants
below the dawn, the cold hearts
beat.

Your eyes are snowy as I recall;
the blood goes up, it damn hurts!
There's no red, nor blue, there are four
beats!

The sun goes up, your shadow's out
I, blind, scared, unforgiving
of the farewell never given,
beat you!

I see through skin, the flow, the beats
slowing down, ceasing: bleeding.
Regret lost the battle to awe:
diamond blood!

martes, 4 de diciembre de 2012

Sistema Filosófico (II): respuesta

En el siguiente link: http://www.lavondyss.net/paginas/regiones-miticas/la-improbabilidad-de-dios se dicen muchas cosas, a lo cual yo respondí:


Das por sentadas muchas cosas. Por ejemplo, el ADN.
¿Lo viste alguna vez? Ah. ¿Cómo sabés de él? ¿Te lo contaron? Ahá, sí.
¿Estás seguro de que funciona así?
Mirá, ya Hume lo dijo: que siempre que haya P resulte Q no significa que si tengo Q haya habido P. Podría ser que Q se haya dado por R.
Eh incluso eso es de dudar. Eso es una construcción lógica del pensamiento humano, y ya hemos demostrado que nos equivocamos, cada vez que tocamos algo caliente aún sabiendo que nos vamos a quemar. Si nos podemos equivocar en eso, la misma lógica nos dice que podemos equivocarnos cuando usamos la lógica.
Es como el concepto de la relatividad. Si todo es relativo, también es relativa la afirmación de que todo es relativo (porque forma parte del todo), por lo que es posible que haya algo que no sea relativo y por lo tanto falsearía la aseveración “todo es relativo”. Es decir, tal afirmación es una paradoja. Y es una paradoja lógica. Y no hay forma de salvarla si no nos vamos de la lógica. Según la lógica, la lógica no es confiable, :P.
Y así con todo. No hay nada de lo cual no podamos dudar. Descartes ha dudado de casi todo, pero ha supuesto que si él está dudando, nada puede hacerle dudar de que duda. Si duda, es porque hay algo que duda, y aventura que ese algo que duda es él, y por lo tanto, él existe. Pienso, luego existo.
Ahora, en realidad sí es posible dudar de que uno está dudando. Simplemente afirmamos que “dudar” es un concepto humano, no una noción inherente al universo, y ya. Cualquier cosa conceptualizable puede ser falsa, incluso la falsedad misma como concepto, así que no es posible estar seguro de nada, ni siquiera de que uno no está seguro de nada.
Así, con esta reducción al absurdo, refuto todo posible argumento.
Ah, sí cierto, me olvidaba: si es el sueño o la vigilia no importa, porque la experiencia es la misma.
Es decir, Descartes dudaba de sus percepciones, pero ¿para qué dudar? Eso no me lleva a nada. Arbitrariamente, yo prefiero quedarme con algo, tener una seguridad (por más irracional que sea) en algo.
Y en base a eso, creo en los conceptos. Conceptos como “herramientas para tomar decisiones”, no como “verdades universales inherentes y reales”.
Y así puedo vivir mi vida muy positivamente.
Mi filosofía es la filosofía de las decisiones y los conceptos. Es una filosofía lingüística. (Adoro las diéresis, ^^.)
A partir del lenguaje que uso, que es en cierto modo una forma de pensar, percibir, ordenar y clasificar el mundo (y, por lo tanto, de re-crearlo en mi mente), creo en la filosofía del juego. Hay que jugar con la realidad, porque jugar es enfrentarte a un desafío con sus propias reglas y consecuencias pre-establecidas, enfrentarse a eso con entusiasmo. Es un salto cualitativo, parafraseando a Kierkegaard. Pero que no deriva de la angustia, sino de la concepción lúdica.
Y recuerden que el juego lúdico por antonomasia es la lucha. Y otro pilar importante en mi filosofía es la lucha. Si no luchás por algo, no estás viviendo. Sólo en la lucha, sólo en el juego, sólo en la decisión y acción, sólo en el pensar, en el hablar y escuchar, se vive.
Y esto es casi una entrada de un blog, así que la voy a poenr en mi blog, :).

miércoles, 31 de octubre de 2012

Sistema Filosófico

Se dice que ya no puede haber un sistema filosófico.

Me propongo contradecir esto. No por el mero hecho de contradecirlo, sino porque vale la pena. Le encuentro una utilidad práctica enorme.

Ahora, veamos: mi principal postulado, mi Cero Absoluto, sería que no importa si algo es o no verdad, real, existente, o no. Realmente, todas esas cosas son meros conceptos, Artificios. Hay una entrada que habla de esto en detalle, no quiero re-repetir.

Voy a intentar hacer una lista de mis postulados:

0) Es importante aquello a lo que yo le de importancia. Sólo puedo darle importancia a los Artificios, porque si doy importancia a algo Natural, lo convierto en Artificio al interactuar con él. Todo Artificio es un concepto cuando menos.

1) Lo importante es el Lenguaje. El Lenguaje es, a propósitos de esos postulados, una herramienta conceptualizadora, una herramienta que me sirve para pensar, reflexionar, y todas o casi todas las actividades cognitivas.

2) Podemos decir que hay un Lenguaje Pro-activo, un Lenguaje Re-activo, y uno Retro-activo. El primero crea conceptos para ser cristalizados u olvidados; el segundo utiliza los conceptos cristalizados para, entre otras cosas, la comunicación, relacionando varios conceptos entre sí, ordenando, seleccionando, asociando  disociando; y el tercero demuele conceptos ya cristalizados, y olvida conceptos no cristalizados. *Ninguno funciona sin los otros funcionando.*

3) Entiendo por concepto no sólo al "significado" de una palabra, sino también a la forma en la que se ordenan a la hora de comunicarse (estructuras sintagmáticas, por ejemplo). Concepto, tentativamente, podría definirse como "estructura dinámica de "ideas/pensamiento" que facilita la toma de decisiones". Si se cristaliza, pierde su atributo dinámico, aunque aún así puede ayudar a tomar decisiones.
Sólo puede un concepto ayudar a tomar decisiones si se supone una "capacidad de discriminar" (en cierto modo, contemplada dentro del Lenguaje Reactivo) en nuestra mente. Sólo tomamos decisiones cuando debemos elegir, y eso implica que distinguimos entre dos o más opciones. Si las distinguimos, las estamos discriminando. Para mejor discriminar, las conceptualizamos y las ponemos en relación con otros conceptos. Esta es, a groso modo, mi teoría del funcionamiento de la mente.

5) Si algo me es útil de alguna manera, es importante. Sólo puedo saber si algo es útil o no gracias a los tres tipos de Lenguaje, sea o no consciente de su actuación.
Por ejemplo, el instinto de supervivencia actúa inconscientemente muchas veces, y no es más que el Lenguaje Reactivo actuando junto con el Retroactivo. Pareciera que el Lenguaje Proactivo no funciona aquí, pero eso no es del todo cierto; calculamos distancias, calculamos un esfuerzo estimado a utilizar, calculamos posibilidades... todos procesos de conceptualización, aunque efímeros, no cristalizados y sí olvidados a la brevedad (nótese la relatividad de la palabra "brevedad").

6) Si yo tomo una decisión, estoy haciendo una acción voluntariosa. De tal manera, afirmo que tengo al menos una Voluntad.
La Voluntad sería una fuerza motora pro, re, y retroactiva, similar al Lenguaje en ese aspecto. Si el Lenguaje es el criterio, la Voluntad es la realización del criterio. No confundir con "deseo", que es otra categoría.

7) No necesito ni utilizar el Lenguaje ni realizarlo si no Deseo un resultado de eso. Si Deseo un resultado, todo lo que me sirva para que ese resultado se dé me es útil, y asimismo lo es el mismo resultado. Por lo tanto, pasa a ser importante para mí. Por lo tanto, lo conceptualizo. Por lo tanto, lo convierto en Lenguaje (que es criterio y también es repertorio de conceptos). Por lo tanto, lo importante es el Lenguaje.

Creo que estoy. Igual, seguro que en los años venideros reviso mil veces esto.

Sobre todo porque aún no cirstalicé muchos de estos conceptos, :P.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Juego de Rol

Creo que acabo de crear un nuevo juego de rol... no de los convencionales, con tiradas y reglas a montones, sino uno de 2 páginas, basado en "El Club de los Martes" (http://www.labsk.net/clubmartes/). Si es así, me faltaría la generación de las Características (que por otro lado podrían perfectamente no existir) y los Puntos de Apuesta (que podría ser, como las libras en "El Club de los Martes", el mismo para todos: 15).
Lo interesante es que la idea es jugarlo de a dos personas -o el juego puede tornarse muy denso o aburrido- o que todos menos uno sean lo que se suele llamar un "master" y el otro un "jugador". Eso sería genial (es lo que desató la idea), complicado pero genial.
Sin más para decir, salvo que estoy intentando, además de un Idioma (sólo), un Juego de Rol (esta vez convencional) en conjunto con Julián (http://julianmoreno03.blogspot.com/), y una ambientación, tanto para el idioma como para algunas historias (de la misma manera que Tolkien se valió de su Tierra Media para situar su Quenya), hacer cosas para el colegio (¿qué se esperaban, una ópera de 1059734987598345 minutos? XD).

jueves, 12 de agosto de 2010

Si les gusta esto... jajaja

El primero no tiene título:

1- Los patios jugando con los niños…
2- Las manzanas que se comen a la gente…
3- El moho, pobre, le crecen árboles…
4- De la sombra surge luz…
5- Y el fuego apaga el agua…
6- Cuando Hegel tergiversa a Marx…
7- Si Nietzsche defendió el cristianismo…
8- Y Jesús (no) lo destrozó…
9- Y si la vida termina con la muerte…
10- O se nace antes de morir…
11- O la encarnación falsea la realidad…
12- Como un flete me lleva en Capital.

-o-

El segundo se llama:


Del sol la sombra


Sufre un inmenso castigo
Luz eterna que nunca deja de ser efímera
Cuando de muerte se halla
Ella canta
Su voz nunca vomitó
Y los pobres oídos estallan de temor

Ya del mar la inconstancia
Se vuelve constante;
Ya la velocidad cambia
Y la aceleración queda(mente)
No se huele

Gira, girando, fuerza centrífuga
Del centro afuera debería ir Platón
La gente cambia de estado
Son peores -en olor- que’l queso suizo
Que’l pedo
Que’l olor mismo

Pero basta de física
Los fotones no me caen bien
¿Vamos con la duplicidad?
Está más quemada que un huevo mal freído
Y menos, obvio, que…

Sol
La sombra
Sombra
El sol

Y ahora, recién ahora,
Veo de la sombra,
el sol.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Dormir y Escuchar

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Mi primera poesía, compuesta el 20 de Septiembre de 2007, después de un examen de Lengua y Literatura sobre Romeo y Julieta (en el cual me saqué buena nota, pero no recuerdo si un nueve o diez).
Como se habrán dado cuenta, fue inspirada por Shakespeare, el día de mi cumpleaños número catorce, casi inmediatamente después de un examen con Juan Manuel Valitutti, el mejor profesor que tuve alguna vez.

Dormir. La ilusión de soñar entra en tu mente, tu alma, y te carcome.
No te salgas de la emoción, el sufrimiento, el silencioso dolor del calor…
La incertidumbre te mata, te incinera.
¿Cuál es la diferencia, entre esto y el sentimiento sagrado, divino, dormido?
¿Por qué solo el calor sigue acá, existiendo, mientras el dormido se muere, se enfría?
¿Qué es esto que me inspira a escribir, en el medio de ruidos extraños?
Sin pensar qué significan, como frío intenso corren sin moverse, pensando…
¿Por qué?
Es la calma la que duerme al frío, y el calor despierta rompiendo la calma imperturbable, irrompible.
Sintiendo soledad, se cae en el olvido y nace otra vez.
¿Qué es? No lo sé.

Curvas Iniciales

Este es un cuento. Pero antes no lo era; era un intento de plasmar sentimientos que no sentía, de expresar pensamientos que no pensaba, de creerme algo que sabía falso. Ahora ya no se que creer.

Y sí, al fin me decidí a hacer un blog. Y no me considero careta: odio el facebook, el fotolog y demás, pero creo que, a pesar de no ser el mejor medio, es uno bueno por donde empezar. No creo que la red demuestre mejor que un papel escrito con tinta desparramada por acción de mi puño lo que tiene que demostrar; mas vale intentarlo. Desde ya, creo que cometo un error que se reparará solo.
Saludos a todos,

Nargosiprenk.


Curvas Iniciales
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Me fui. Adentro de la casa había olor. Un olor raro. No lo soporté. Sin embargo, la guía me dijo que el olor vino de donde yo estaba...
Fue una guía rara: mostró todo menos lo que una persona distinta llamaría lo necesario. Nadie se enteró de todos modos. De repente, alguien entró en la casa... no lo vi, pero que era viejo. Me parece que fue mi alter-alma, institucionalizada en el camino del otro fin... rara vez parecía esto cierto, pero hasta la guía lo decía... un gato se me cruzó... pero no era un gato, y el niño dijo: "Así mismo, kiriknaj era un lugar oscuro", y me di cuenta... el niño fue el gato... en fin.
Jamás se me ocurrió ver dentro del hogar... además, fue peligroso. El cinc que me dio Mifhrat, fue poderoso, y explotó cuando yo se lo pedí. Lo busqué, lo encontré y lo tiré al agujero de la ventilación. Instantáneamente, el cúmulo se derrumbó, y el poder de la casa desapareció... en la percepción de la guía. Nada quedó en pie.
“Ahora, si no lo hago, moriré...” mi alma le dijo a su alter “si no lo haces, ora por tu vida.” y eso hizo. Sin embargo, no lo logró.
Tenía una misión, y la cumplí... era maligna y la destruí, por que amenazó con su propia vida... al destruirla, la salvé... podrá vivir cuerda otra vez. Era de esperarse su enojo, pero lo desapareció, lo guardó. No lo aceptó. Me quiso demasiado.
Gritando a más no poder, dijo- te mirare desde allí (tu sabes a que me refiero, no eres ignorante) – y se marchó, lejos, fuera de aquí... ora por tu vida, reflejo ruin del núcleo de mi ser... ora por tu maldita vida...
PD: Jajaja (irónico).